Desde que a finales de 2019, en la ciudad de Wuhan, China se diera a conocer la existencia de un nuevo coronavirus, el mundo ha cambiado. En principio parecía que era algo que afectaría sólo a ciertas provincias de China, pero la verdad es que hoy, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha declarado la pandemia internacional.

En Europa, Italia, Francia o España, luchan por controlar el brote del COVID-19. Parte de las acciones tienen que ver con implantar protocolos de limpieza que eviten el contagio. Este artículo tiene el objetivo de ayudar a evitar el contagio en la oficina.

LIMPIEZA!!!

No hay secreto a la hora de evitar cualquier contagio: La limpieza. Contra el COVID-19 la limpieza personal y de nuestro entorno es vital.

Debemos seguir las recomendaciones para la limpieza personal que nos indican las autoridades y el sentido común. Esto es algo que debemos hacer con o sin virus. Aquí puedes ver las recomendaciones del Ministerio de Sanidad

Pero algo que quizás pasamos por alto, es la limpieza de nuestra zona de trabajo en la oficina o en nuestra casa.

El teclado, el ratón, nuestro móvil o tablet… todo es parte de nuestro entorno y un foco de riesgo. Debemos limpiar y desinfectar a diario. Especialmente, en empresas donde estos elementos son compartidos por diferentes usuarios (turnos, equipos compartidos…) la limpieza es vital.

Los gérmenes encuentran en este entorno el ecosistema perfecto. Por ejemplo, el temido coronavirus puede permanecer hasta 9 días en superficies como metal, cristal o plástico, según un análisis publicado en el Journal Hospital Infection.

RECETA PARA DESINFECTAR: Utilizar una disolución con una concentración de entre el 62 y el 71% de etanol o la utilización de los clásicos desinfectantes hospitalarios con un 0.5% de hipoclorito reduce el carácter infeccioso del coronavirus con una aplicación de un minuto.
En el caso de los teléfonos no es recomendable utilizar alcohol pues destruirá la capa oleofóbica de nuestro smartphone; la que impide que se queden todas las huellas en pantalla.

Para una limpieza diaria, basta seguir las recomendaciones que dan los fabricantes. Apple, por ejemplo, recomienda utilizar un pequeño paño de los que se usan para las lentes de las cámaras de fotos. Aunque siempre podremos, con mucho cuidado en puertos y botones, empapar un paño con agua y jabón y tener otro a mano otro para secarlo inmediatamente. Para las zonas trasera o los cantos podemos utilizar alcohol isopropílico especialmente fabricado para trabajar con electrónica. Este último también puede servir para limpiar la pantalla del ordenador o el monitor.

El siguiente nivel es comprar un aparato ultravioleta para eliminar mediante radiación cualquier rastro de virus o de vida microbiana. Ya existen en el mercado auriculares inalámbricos con carcasas que incorporan radiación ultravioleta pero existen dispositivos específicos para los smartphones.

Para muchos, el teclado y el ratón son los otros dos compañeros inseparables. A favor tienen que suelen ser mucho menos delicados que un smartphone al uso y podemos utilizar medidas más expeditivas.

Por ejemplo, uno de los métodos que podemos utilizar son las botellas de aire comprimido. Principalmente con el teclado que suele acumular suciedad bajo las teclas y es imposible acceder sin quitarlas o dándole un buen chorro de aire a presión.

Para una limpieza más a fondo podemos utilizar la disolución a base de etanol que recomienda el Journal Hospital Infection en un paño escurrido. Basta con poner tres partes de alcohol etílico al 96% (el que tenemos en nuestro botiquín) y una de agua para conseguir la concentración necesaria.

Una vez limpio nuestro espacio de trabajo y nuestras manos, mantener una buena higiene personal, en el trato con el resto de empleados y clientes, nos ayudará a prevenir cualquier contagio, incluido el COVID-19 o coronavirus.